Una web no es un folleto que se imprime y se olvida. Funciona sobre programas que se actualizan constantemente, en un servidor que cambia y en un internet donde hay bots buscando webs descuidadas a todas horas. El mantenimiento es lo que hace que tu web siga funcionando, segura y rápida, meses y años después del lanzamiento.
Qué incluye un buen mantenimiento
Actualizaciones, probadas antes de aplicarlas
WordPress, el tema y los plugins publican actualizaciones a menudo, muchas de ellas de seguridad. Actualizar es necesario, pero hacerlo a ciegas puede romper algo. Lo correcto es hacer una copia, actualizar, revisar que todo funciona y, si algo falla, volver atrás.
Copias de seguridad fuera del servidor
Copias periódicas de los archivos y de la base de datos, guardadas en un sitio distinto al de la propia web. Si el servidor tiene un problema, una copia guardada en ese mismo servidor no sirve de mucho. Y una copia solo vale si se puede restaurar, así que conviene comprobarlo.
Seguridad y vigilancia
Protección frente a accesos indebidos, contraseñas robustas, revisión de usuarios y vigilancia para detectar cambios extraños. Si algo pasa, limpieza y recuperación rápida.
Rendimiento
Con el tiempo una web acumula peso: imágenes grandes, plugins que ya no se usan, bases de datos llenas de restos. Revisarlo de vez en cuando mantiene la velocidad, que influye tanto en Google como en las ventas.
Hosting, dominio y correo
Que el dominio no caduque, que el certificado de seguridad se renueve y que el hosting tenga los recursos que tu web necesita. Son cosas pequeñas que, cuando fallan, dejan la web caída.
Pequeños cambios
Cambiar un horario, subir una foto o añadir un servicio. Tener a alguien de confianza que lo haga rápido evita que la web se quede desactualizada.
Qué pasa si no se mantiene
- Agujeros de seguridad: las webs desactualizadas son el objetivo favorito de los ataques automáticos.
- Fallos inesperados: un día algo deja de funcionar, por ejemplo el formulario, y nadie se entera hasta que un cliente lo dice.
- Lentitud que espanta visitas y empeora el posicionamiento.
- Arreglos más caros: recuperar una web hackeada o rota cuesta bastante más que haberla cuidado.
¿Lo hago yo o lo delego?
Si tienes tiempo y conocimientos, puedes encargarte tú. Si prefieres dedicar ese tiempo a tu negocio, un servicio de mantenimiento te quita esa preocupación por una cuota pequeña y previsible. Lo importante es que alguien se encargue.
¿Tienes un proyecto en mente? Cuéntamelo y te digo cómo lo haría, qué necesitarías y cuánto costaría. Sin compromiso y hablando directamente conmigo.